#37 - El Rincón de Aquiles: sobrevivir cuando la mayoría no lo haríadigital: La diferencia entre una buena web y una mala web

Esta newsletter se publicó originalmente el 17/5/2023

Hola, hola, ¿cómo estás?

Por aquí disfrutando del resultado del lanzamiento de Ideas Visuales, como te comenté en la edición anterior.

Un 40% más de ingresos sobre la meta objetivo.

Se dice pronto, para ser un primer producto de un sector tan novedoso.

Pero la verdad es que no solo celebro eso.

También celebro que el Bootcamp La Llave 🗝️ ha abierto sus puertas por fin.

Es mi formación de estrategia para profesionales que quieren llevar a sus clientes del punto A al punto B de la mejor manera posible: sin perder información relevante, entendiendo el por qué de sus decisiones... y cómo las pueden defender.

En 5 semanas podrás testar tus capacidades y poner tu cerebro a funcionar a través de 5 casos prácticos. Uno de ellos, el de Ideas Visuales, por cierto.

Ahora bien: si te mola, date prisa. Casi la mitad de las plazas están cubiertas y se cierran las puertas este domingo, aunque esta semana todavía te puedes apuntar.

Dicho esto, y sin más dilación: la marca que es (espero) más que la suma de sus partes 🥁

logo de El Rincón de Aquiles: sobrevivir cuando la mayoría no lo haríadigital: La diferencia entre una buena web y una mala web
logo de El Rincón de Aquiles: sobrevivir cuando la mayoría no lo haríadigital: La diferencia entre una buena web y una mala web

El tema:

El Rincón de Aquiles es un espacio de discusión y conocimiento que pone en jaque el pensamiento mainstream desde un sano escepticismo.

Filosofía, desarrollo personal, salud,... todas las áreas de mejora caben bajo su paraguas, que se materializa especialmente en su podcast y en la comunidad que tienen en Telegram.

Fue un proyecto que conocí antes casi de que fuera una idea, y en el que por capricho del destino empecé a trabajar el pasado enero. Su historia es digna de contar hoy aquí, porque vaya viajecito estos meses.

Te lo cuento:

Por qué mola:

Cuando David Valero y Sergio San Juan crearon El Rincón de Aquiles lo hicieron con la vocación de que se convirtiera en un espacio que pudiera rendir económicamente cuando fuera el momento.

Tras más de dos años de contenido constante para hacer crecer su audiencia y empezar a establecer su comunidad, llegó el momento de dar el paso y decidieron contar conmigo.

Nos pusimos a trabajar en su concepto como marca, en sus activos, sus fortalezas y en los frenos que cada miembro del equipo tenía para alcanzar ese objetivo.

Un par de reuniones, un Notion calentito y cuando parecía que habíamos encontrado una vía que explotar... caímos con todo el equipo.

Sergio San Juan decide abandonar ERdA
. Con gran valentía, por cierto, pero la realidad es que el 50% de la cara visible del proyecto se baja del barco.

¿Cómo gestionas que una marca no perezca cuando desaparece su 50%?


El reto ahora no era pensar en monetizar.

Era conseguir que El Rincón de Aquiles no se muera.

Sergio San Juan y David Valero, fundadores de El Rincón de Aquiles

Cuando tienes un proyecto en el que hay una inversión emocional tan grande la gestión de las relaciones entre las personas implicadas es un arte en sí mismo. Apenas hay una forma de acertar, y sí mil de errar.

Afortunadamente supimos resolver todas las discrepancias y enfrentar la pregunta relevante de verdad: exactamente ¿qué es el Rincón de Aquiles?

Ellos lo tenían claro.

El Rincón de Aquiles es más que la suma de sus partes, es el espacio en el que muchos pueden hablar seguros sobre lo que piensan sin miedo a ser juzgados.

Pero eso no puede ser una aspiración. Debe ser una realidad. Y ser una realidad o no lo da la constancia, la continuidad de la marca. No estas o aquellas palabras.

Esa realidad está en seguir haciendo lo que se había hecho hasta ahora, pero sin Sergio San Juan.

Para molar tú:

Estando las cosas claras sobre cómo comunicar su salida y en qué tiempos, David se puso a pensar quién quería como nueva compañía en los micros. Surgieron dos nombres: Javier Aguayo y Álvaro Pinteño.

Y para allá que fuimos.

De repente un proyecto de 3 personas (David, Sergio y su socio tecnológico, Sergio también) pasaba a estar compuesto por 5, siendo 3 de ellas completamente nuevas (yo apenas llevaba un mesecito en el proyecto, recuerda).

Te puedes imaginar los ajustes en ritmos y procesos: mantener el ritmo de publicación de episodios, las redes sociales, la newsletter, la comunidad...

Repartir casi de la noche a la mañana todas las responsabilidades e intentar que, incluso cuando cada pieza de contenido se firmaba nominalmente, aquello estuviera siempre impregnado de los valores y el tono de la marca que debía tener.

Mucho curro. Mucho volver a hacer. Parte a medio gas, es verdad... Pero lo capeamos.

Es cierto que hubo algunas pérdidas -gente que, con toda lógica, escuchaba o consumía el contenido de El Rincón de Aquiles más por Sergio San Juan que por otra cosa-. Esperar lo contrario hubiera sido naíf por nuestra parte.

Pero apenas un mes después, las métricas habían remontado y parecía seguro admitir que el efecto de la marcha de Sergio se había absorbido casi en su totalidad.

Fíjate, hasta pudimos celebrar los 1000 miembros en la comunidad con un sorteo. Aprovechamos para pedir testimonios a los participantes -no era obligatorio permitirnos usarlos- y conocimos información muy interesante.

El Rincón de Aquiles había sobrevivido
. El feedback era bueno. Los episodios rendían, la comunidad había abrazado a las nuevas caras visibles e interactuaban con ellos con interés y normalidad.

Hasta habíamos reconducido la pata de producto y teníamos todo listo para empezar en junio con un test pequeñito y hacer algo más grande en septiembre.

(Debo hacer un inciso aquí y preguntarte si conoces la paradoja de Teseo: un barco al que cambias todas sus piezas poco a poco, ¿es o no es al final el mismo barco?)

Los tres integrantes de El Rincón de Aquiles

Hace unos días, Álvaro nos comunica que se ve en la obligación renunciar.

Ca.
Ta.
Pum.


Volvíamos a estar no al principio, sino peor. Porque el Rincón de Aquiles había resistido la salida de Sergio San Juan pero... ¿resistiría la salida de otro de sus miembros apenas un par de meses después de haber echado a rodar?

En esa nos encontramos, y la verdad es que tengo intuiciones, pero no tengo respuesta.

Sí la tengo para decirte quién ocupará el lugar de Álvaro, cosa que se alinea maravillosamente con mi afán por recuperar el espacio que la filosofía jamás debió perder en mi vida.

Efectivamente: servidora.

No tengo receta para conseguir que El Rincón de Aquiles sobreviva. O más bien no tengo ingredientes nuevos, más allá de la apuesta que caracteriza a la marca:

⚔️Un contenido excepcional
⚔️Invitados excepcionales
⚔️Un micro siempre abierto para quien comparte y debate desde el respeto
⚔️El afán por descubrir y comprender el mundo

🔴 Pregunta Útil

Tu marca ¿es más que la suma de sus partes, visibles o no?

La Postdata:

La postdata de hoy, concreta:

🎙️ No sé si eres de podcasts. En el primero hablamos de Renuncias vitales.
🌐 La web de El Rincón de Aquiles, que en breve cambiará

Y por supuesto, una última mención al Bootcamp La Llave 🗝️

Nos vemos, de manera excepcional, la semana que viene. Pequeñas Marcas Molonas cumple su primer aniversario 🎂

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