#32 - Petarlo en IG con tu marca personal SALE MAL

Esta newsletter se publicó originalmente el 8/03/2023

Hola, hola!

Vaya dos semanitas. Los planetas se han alineado y he cerrado mi participación en dos proyectazos maravillosos que me hacen muchísima ilusión y que perfectamente podrían protagonizar sendas ediciones de esta newsletter. En cuanto pueda te cuento todos los detalles desde dentro, prometido.

Pero hay algo que por ahora sí te puedo contar. Mañana jueves estaré en directo a las 18:30 con mis amigos de Sabandijers hablando de los 3 peores errores al definir la estrategia de un negocio digital unipersonal.

Será en abierto en Youtube y en Twitch, y nos servirá además para aclarar cosillas en relación a la formación intensiva sobre estrategia que impartiré en dicha comunidad (y que está abierta a todo el mundo).

Si te interesa puedes pasarte por el directo y hablamos, o contestar a este email con tus dudillas 😊

Sin más dilación, hoy toca marca personal 🥁

Logo de "pequeñas marcas molonas", la newsletter sobre marcas que lo petan sin gastarse un pastizal
Logo de "pequeñas marcas molonas", la newsletter sobre marcas que lo petan sin gastarse un pastizal

El tema:

Anteayer conocí a Shelly Miller, @theteachermomma.

Es una maestra que dejó su trabajo cuando nació su primer hijo y se dedica a la crianza de sus tres pequeñuelos a tiempo completo.

A priori no habría "nada de especial" en Shelly Miller, pero resulta que hace menos de un año se abrió un perfil en Instagram para compartir su forma de criar, irremediablemente condicionada por su perspectiva como maestra.

Bien, Shelly Miller tenía 3.000 seguidores hace 10 días.
Mientras escribo esto ronda los 65K, y sigue subiendo.

Pero ¿qué hace de Shelly Miller alguien especial?
Que un vídeo subido hace 5 semanas se está haciendo viral... y acumula ya 1.6M de reproducciones.

Por qué mola:

El tema de la viralidad trae cola, pero no solo en Instagram.

Hace poco me crucé con un tweet de alguien que había crecido un montón en audiencia en poco tiempo a base de viralidad. En ese tweet esa persona aseveraba que la calidad de los leads obtenidos en Twitter es pésima.

Así, en general. Que la gente que entra en las newsletters a través de Twitter no tiene un chavo. Que no está dispuesta a pagar por ná.

Bueno, esto, obviamente, no es verdad.

🔹 En Twitter hay todo tipo de gente, de todo sino y condición. Lo dicen sus estadísticas como producto digital y la variedad de los temas que se tratan en la plataforma.

Pero es que pasa una cosa terriblemente obvia con los creadores de contenido: quien entra en tu newsletter es el tipo de usuario al que estás comunicando. Ni más, ni menos.

Pero para entrar, mantenerse y finalmente comprar hay que hacer algo más, mucho más difícil. Hay que confiar.

👉 Por eso la calidad de los leads obtenidos a base de viralidad, sin establecer conexiones y relaciones, es "pésima".

Si no hay tiempo para madurar relaciones, y lo único que hay es un chorreo incesante de contenido de calidad sumamente dispar... es difícil atraer a quien pueda confiar que el trabajo que hagas por él sea excelente, o a quien toma decisiones de calado a la hora de comprar.

🔹 Por eso cada vez que viralizo un tweet o un post me preocupo. Porque toda la gente nueva que pueda llegar no es susceptible de ser alguien con quien comparta intereses de verdad, con quien pueda establecer una relación... o que a largo plazo me pueda comprar.

🤚 Pero esta newsletter no va de mí y de lo que yo haya vendido en Twitter o Instagram (si tienes curiosidad, tienes buena info en mis #buildinpublic; en el Mastermind de ayer de la 4ª Edición del Programa Diseña tu Estrategia Digital hicimos las cuentas).

Esta newsletter va de Shelly Miller, quien predica asertividad y andamiaje* como estrategia educativa... y se ha encontrado una panda de haters que haría temblar al más estoico.

*Andamiaje o Scaffolding: técnica educativa que consiste en asistir el aprendizaje del menor convirtiendo al profesor en un facilitador del camino que este sigue, dotándolo de recursos para que pueda resolver problemas por sí mismo.

La receta del éxito de un creador de contenido:

El sector de la crianza en redes sociales es una vergüenza, y mira que vengo de moverme en el sector fitness-realfooding y demás.

Es una vergüenza, porque si está vivo es fundamentalmente por un sentimiento: la culpa.

Da igual lo mucho que te preocupes, jamás serás lo suficientemente buena como madre.

No estarás nutriendo adecuadamente a tus hijos, ni cuidándoles lo suficientemente bien, ni ofreciéndoles suficientes estímulos, ni observando las últimas recomendaciones que por supuesto deberías conocer entre las más de 10 disciplinas académicas que tienen la infancia como objeto de estudio.

[Uso el femenino a propósito porque el público de este sector es esencialmente femenino; lo sabes tú, lo sé yo y lo sabe Clearblú.]

La presión por ser buena madre es tónica general en los últimos años en el mundo digital, pero desde el encierro de 2020 hay algo inherente al formato que exacerba aún más lo tóxico del mundillo: la imposibilidad de profundizar y la pelea afanosa por la visibilidad.

No puedes ofrecer matices en historias de Instagram.
Ni en un reels.
Ni en un carrusel.
Ni ná.

Para más INRI, ninguna red social ofrece una buena experiencia como espacio de debate. Ni remotamente.

👉 Por eso la mayoría de creadoras de contenido sobre crianza se sirven de afirmaciones categóricas en vez de sugerencias y de mandamientos en vez de matices.

Las sugerencias y los matices no polarizan.
No viralizan.
No dan engeichment.

Y si aún queda alguien que no lo hace... para encontrar un mínimo espacio seguro entre todas esas voces donde compartir algo tan íntimo y tan vital para ti, completamente perdida como puedes estar... a pagar.

[En serio. A favor de la creator economy, pero hay peña vendiendo planes de sueño para bebés menores de un año por tres cifras. TRES CIFRAS. What?]

Shelly Miller es un soplo de aire fresco en medio de toda esta ponzoña. Como es Alba Padró en lactancia, por ponerte un ejemplo patrio (aunque no podemos decir que ni su marca ni su prestigio sean precisamente pequeños, cosa altamente sorprendente teniendo en cuenta que trata a su audiencia como mujeres adultas y empatiza continuamente con sus miedos y conflictos...¿verdad?)

Shelly Miller es la persona que, en vez de decirte que los premios y los castigos no funcionan y que vas a generar una herida terribilísima en tu relación con tu peque y nosecuántos traumas, te da abiertamente ejemplos y casos concretos de estrategias que aplicar con tu hijo en el momento en que su cerebro y su química están dominados por la emoción, y no hay lugar a la razón ̶(̶y̶ ̶t̶ú̶ ̶e̶s̶t̶á̶s̶ ̶r̶e̶v̶e̶n̶t̶a̶d̶a̶ ̶y̶ ̶s̶o̶l̶o̶ ̶q̶u̶i̶e̶r̶e̶s̶ ̶v̶e̶r̶ ̶e̶l̶ ̶m̶u̶n̶d̶o̶ ̶a̶r̶d̶e̶r̶)̶.

🤚 Pasa con Shelly Miller aquello que una vez significó algo y ahora no significa casi nada: su contenido "debería ser de pago".

Portadas reels

Pero crecer tiene un coste.

Hemos visto el de negocio, pero también lo hay personal.

Si solo un 0,1% de internet te deja un comentario negativo en un post pero ese post lo ven un millón de personas... eso son 1.000 comentarios negativos.

Demasiados, seguro. Pero además demasiados en medio de una cascada de notificaciones que puede ser paralizante.

Porque si tenías como valor que entre tu audiencia de 3000 seguidores podías conocer a casi todo el mundo y hablar uno a uno con cualquiera que te enviase un mensaje privado... con 65K personas que no conoces, eso no puede pasar.

Y entonces tu pequeño proyectito para ayudar familias de tu entorno cercano se convierte en otra cosa.

Shelly Miller tiene distintas opciones ahora.

Valora compartir contenido más íntimo solo entre suscriptores de IG, dejar pasar un poquito unos días, preparar un pequeño webinar para aclarar dudas generales...

Como marketer -y madre- está siendo interesante observar en sus historias qué decide y por qué, teniendo en cuenta que comparte en abierto con total sinceridad cómo se va sintiendo con ellas.

Y ahí, amiguis, es donde se ve la naturalidad.
Donde se ve quién es genuino y quién es impostado.
Quien puede vender en la viralidad..., y quien solo capta leads de mala calidad.

🔴 Pregunta Útil

Una cosa que hace muy bien Shelly Miller y que funciona a las mil maravillas en redes sociales multiformato como Instagram son los círculos de contenido (los guruses anglos los llaman content loops):

Una pieza de contenido (vídeo, carrusel...) trata un tema de manera lo suficientemente cerrada como para que recibas información útil y con sentido, pero al final de esa pieza te ofrece un lugar donde profundizar. ¿De qué manera puedes aprovecharlo tú en tu contenido?

La Postdata:

La postdata de hoy, corta.

👉 Que, si quieres, nos vemos mañana jueves hablando de errores de estrategia con Sabandijers (a las 18.30). En Youtube y en Twitch.

👉 Aquí de nuevo el perfil de Instagram de @theteachermomma

👉 Y que gracias, de verdad, a todas las personas que compartís Pequeñas Marcas Molonas por ahí. Este proyecto pervive gracias a vosotros.

Nos leemos pronto 🖤

👉 ¿Te han enviado esta newsletter?

👉 ¿Quieres presentarme una marca molona?

Puedes hacerlo en el buzón de sugerencias.